Es una entrada de política. Leí esta nota de una declaración de Elba Esther Gordillo:
Conozco de casos, me han dicho de maestros que les han cobrado 50 mil, 60 mil, 20 mil, 30 mil pesos. ¿Se imaginan lo que es para un maestro con el salario que tienen, pagar esa plaza? Se hipotecan de por vida, a veces quieren hasta pago de cuerpo, perdón por la expresión, pero soy mujer.
Tene razón en una cosa ¿cómo un pobresor va a pagar ese dineral? y sobre el pago de cuerpo ¿no estará hablando sobre una experiencia personal?
- Mire maestro López, si quiere ya ganar una plaza pues le va costar. Die el representante sindical.
-Si, lo se. Ya he platicado con algunos compañeros y pues si quiero la plaza y pues si quiesiera ver como le podemos hacer.
- Pues aquí entre nos profe, hay una forma de que usted ya la suguiente semana esté bien acomodado con su plaza de maestro.
- Pues no más dígame que hay que hacer
- usté sabrá que somos muy cercanos a los jefes del sindicato ¿verdad?
- Si, bueno, por eso le pregunto a usted.
- Pues fíjese que la dirigencia se ha fijado en usted y le gustaría apoyarlo para que tenga su plaza, solo que usted sabe – susurrando- las cosas no son gratis.
- Si bueno y ¿con cuanto tendría que coperar para el sindicato?
- oh no, ni un centavo
- ¿cómo? ¿entonces que tengo que hacer?
- Pues mire que la jefa, “la maestra” se ha fijado en usted y quiere que le haga unos favores personales.
- ¿personales?
- Si usted sabe (sic) es mujer y necesita que la atiendan. Darle su repegoncito.
- ¡Nombre! ¡Mejor pago cincuenta mil pesos!

La maestra
Así es como funciona.
